El cine español está de luto. Manolo Solo, uno de los actores más respetados y queridos de la industria, ha fallecido a los 62 años a causa de un cáncer. La noticia la confirmó la Academia de Cine a través de sus redes sociales, desatando una oleada de reacciones entre compañeros, directores y seguidores.
Nacido en Algeciras en 1964, Solo construyó una carrera marcada por la versatilidad y la entrega. Su papel en ‘Tarde para la ira’ le valió el Goya al mejor actor de reparto en 2017, pero su filmografía incluye títulos tan destacados como ‘La isla mínima’, ‘El buen patrón’, ‘Cerrar los ojos’ o ‘Una quinta portuguesa’. Su muerte deja un hueco difícil de llenar en la gran pantalla.
Reacciones del mundo del cine
El director Santiago Segura ha sido uno de los primeros en mostrar su tristeza a través de la red social X, donde escribió: «Muy triste, era un gran actor además de un gran tipo». Desde los Premios Feroz también quisieron compartir «el dolor por el fallecimiento» y enviaron un abrazo a la familia. Actores como Juan Diego Botto, Hugo Silva y Blanca Portillo, así como directores como Mariano Barroso, se sumaron a las muestras de cariño. Blanca Portillo publicó un emotivo mensaje en el que confesaba: «Me cuesta respirar al recibir esta tristísima noticia».
Mariano Barroso definió a Solo como un «excelente y arriesgado actor» y lo comparó con Philip Seymour Hoffman. El Ministerio de Cultura lamentó la pérdida calificándolo como «gran figura de nuestro cine» y destacó la huella que deja en la cultura española. También el Ayuntamiento de Algeciras, su ciudad natal, se hizo eco del fallecimiento.
Una carrera de altos vuelos
Manolo Solo debutó en el cine en 1986 con ‘El vivo retrato’ y desde entonces no paró de trabajar. Su consagración llegó con ‘Tarde para la ira’, ópera prima de Raúl Arévalo, donde interpretó a Santi Triana, un personaje que le valió el Goya. Antes ya había sido nominado por ‘B, la película’, donde daba vida al juez Pablo Ruz. En 2024 optó al Goya a mejor actor protagonista por ‘Cerrar los ojos’, de Víctor Erice, y en 2026 repitió nominación por ‘Una quinta portuguesa’, de Avelina Prat.
Su filmografía incluye colaboraciones con directores de la talla de Guillermo del Toro, Fernando León de Aranoa, Álex de la Iglesia, Alejandro Amenábar e Isabel Coixet. En televisión destacó en series como ‘La peste’, ’30 monedas’ y ‘Anatomía de un instante’, donde interpretó al general Manuel Gutiérrez Mellado en la recreación del 23-F. También participó en la comedia ‘Celeste’ de Movistar Plus+ junto a Carmen Machi.
El último adiós en el tanatorio
La capilla ardiente se instaló en el tanatorio de San Isidro, en Madrid, y hasta allí se acercaron numerosos rostros conocidos. Raúl Arévalo y su pareja, Melina Matthews, acudieron con ropa informal y gafas de sol, manteniendo un perfil discreto. También se dejaron ver Enrique Martínez, compañero de ‘Los hombres de Paco’, y la actriz sevillana Estefanía de los Santos. Malena Alterio fue una de las primeras en llegar, de riguroso luto, y horas antes había dedicado un sentido mensaje en Instagram: «Ay, Manolo», junto a un corazón roto.
El director Álex de la Iglesia y su mujer, Carolina Bang, también estuvieron presentes. Bang ya se había despedido en redes con un «Buen viaje, querido Manolo. Cómo te vamos a echar de menos». La jornada estuvo marcada por el dolor y los abrazos entre familiares y amigos.
Música, doblaje y legado
Además de su faceta interpretativa, Manolo Solo fue músico. En su juventud fue vocalista de la banda de rock Los Relicarios y llegó a compartir escenario con el cineasta Santi Amodeo, dejando una huella similar a la de otros artistas que marcaron el rock español. También trabajó como doblador, prestando su voz a personajes icónicos de ‘Dragon Ball’ como Tao Pai Pai, el Androide 17 y Bills. El propio actor confesó en una entrevista que el doblaje le generaba sentimientos encontrados, pues consideraba que «es un atraso para este país» al facilitar el colonialismo cultural americano.
Su legado incluye numerosos premios: el Feroz 2017, el Premio de la Unión de Actores en varias ocasiones y el Premio Luz del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. En 2025 estrenó ‘A la cara’, una película sobre los ‘haters’ en redes sociales, un tema que le preocupaba. A pesar de su éxito, Solo siempre mantuvo un perfil humilde y aseguraba que no tenía «valor de producción» para los productores, aunque su prestigio era indiscutible.
Manolo Solo se ha ido dejando una filmografía que demuestra que no existen papeles pequeños cuando hay un actor inmenso detrás. Su capacidad para convertir personajes secundarios en inolvidables le convirtió en uno de los intérpretes más admirados del cine español. Quedan sus películas, su voz y esa manera suya de habitar la pantalla sin hacer ruido, pero dejando huella.
