Vivir inmerso en la naturaleza. Casa y naturaleza se conciben como una entidad indisoluble. Pensada como un refugio de fin de semana para la propia arquitecta y su perro «Coco», sintetiza su búsqueda personal por habitar inmersa en la naturaleza, partiendo de la idea de integrar cuidadosamente el volumen con la vegetación existente y conectarlo de manera precisa con el terreno natural. De esta forma, la casa se adapta armoniosamente a la pendiente escarpada, fusionándose con ella y convirtiéndose en parte integral del paisaje.
