Diseñado por el estudio Küster Brizola Arquitetos, este departamento de 200 m² en Brooklin, São Paulo, convierte al tradicional piso de damero en el principal protagonista del proyecto, desarrollado para una pareja con dos hijos. La residencia nació del deseo de crear un hogar orientado a la convivencia, a recibir a amigos y familiares y a la construcción de recuerdos afectivos, reinterpretando este patrón clásico como el organizador del área social y de la identidad del departamento.
